¿Te has preguntado alguna vez cuál es el equilibrio perfecto entre usabilidad, accesibilidad y experiencia de usuario?

Para empezar, definiremos los tres conceptos:

USABILIDAD

Es la facilidad con la que una persona puede usar una web con la finalidad de alcanzar un objetivo concreto. Se puede entender como la eficacia percibida de esa web.

ACCESIBILIDAD

Es el grado en que todas las personas pueden utilizar una web y acceder a sus servicios, más allá de sus capacidades técnicas, intelectuales o físicas.

EXPERIENCIA DE USUARIO

Es el conjunto de factores relacionados con la interacción entre el usuario y la web, que hacen que su experiencia sea percibida como satisfactoria o, por el contrario, frustrante. Esto dependerá del diseño, de la calidad del contenido y de las emociones que le transmite el producto o servicio.

Los tres conceptos están interrelacionados entre sí, y hoy en día cualquier negocio que se precie debería tenerlas en consideración para que cuando sus clientes potenciales accedan al sitio web, comprendan qué pueden hacer y cómo hacerlo (usabilidad), puedan acceder fácilmente a los servicios que desean (accesibilidad), y tengan una experiencia de usuario satisfactoria.

Sin embargo, no todas las webs cumplen con estas condiciones. Nuestros colegas de TopTal nos lo cuentan en su artículo La usabilidad y el arte del diseño de Portfolio; en una interesante charla entre Darko Stanimirovic, diseñador freelance, y Kent Mundle, el Editor Técnico de Toptal.

Lo hacen analizando la web de un estudio de diseño de muebles y paisajismo llamado Ro-Lu.

Este estudio tiene una personalidad exploratoria, muy abierta, y su web representa perfectamente su identidad. Sin embargo, en cuanto a experiencia de usuario, es bastante frustrante, ya que en ningún momento queda claro cómo se debe interactuar por el sitio. Ni botones, ni menús, ni imágenes que, con un ligero movimiento, te indiquen “eh, oye, puedes clicar sobre mi, ¡soy una imagen interactiva!”.

Parece ser que los diseñadores de esta web han puesto por delante su ideología, como si pretendieran desafiar el status quo, o que su intención al hacer su portfolio sea más bien hacer una exposición de sus obras que de explicar quiénes son, qué hacen o cuales han sido sus últimos proyectos. Tampoco está claro cómo contactarles si una persona quisiera contratar sus servicios. Da la sensación de que no les interesa cubrir estas necesidades de sus usuarios.

QUÉ OCURRE CUANDO LA EXPERIENCIA DE USUARIO ES NEGATIVA

 

Al hacer esto, puedes captar la atención de los usuarios, que se quedan perplejos ante la web. Pueden quedar fascinados con las obras de los artistas, pero rápidamente se empiezan a formular preguntas que no tienen respuesta.

¿Dónde estará el formulario de contacto? ¿Quién hay detrás de todo esto? ¿Puedo saber más sobre este proyecto en concreto?

Y el usuario, deseoso de saber más, pero viendo su deseo frustrado, termina marchándose de la web con una extraña sensación. Puede ser que no olvide lo que vio allí. Pero posiblemente no llegará a contactar con los artistas. Se quedó sin esa posibilidad.

  • Reflexiona si tu web, en menor o mayor medida, está limitando la usabilidad y/o la accesibilidad de un sitio.
  • Pídele a conocidos que naveguen por tu web y te cuenten cuál fue su experiencia, qué sensaciones percibieron.
  • Pregúntales si les fue fácil encontrar la información que deseaban encontrar.

Si crees que tu web no ofrece la mejor experiencia de usuario posible, contacta con profesionales que puedan asesorarte y definir mejor la estructura de tu web. Verás como con ligeros cambios que mejoren la usabilidad, los objetivos que tienes para tu web se cumplen mucho mejor.

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